martes, 5 de junio de 2012

Ernest Hemingway


TEMORES

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mí mismo.



Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso cuando no lo intento.

Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta que de todos modos opinan.
Temía me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo. 

Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer. 

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras. 

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo. 

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia. 

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mí mismo. 

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día. 

Temía al pasado, hasta que comprendí que es sólo mi proyección mental y ya no puede herirme más. 

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella. 

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar. 

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.

Hay que vivir ligero porque el tiempo de morir está fijado.

-Ernest Hemingway-

O no...
Lua.

lunes, 4 de junio de 2012

Mi sirena favorita. Klimt.

 Como algunos no sabiais que pinto, aquí os dejo otra muestra. Es uno de mis cuadros favoritos, así que lo pinté. Como veis es muy diferente de los 5 soles...

¿?¿?¿?

Sorprende ?
A veces nos acostumbramos a esto. Y no, no es bueno no saber discernir lo que es y lo que no.
No te dejes llevar por el criterio de nadie!
RESETEA LA INFORMACIÓN.
Aprende a ser tu.

domingo, 3 de junio de 2012

Lua pinta: Los 5 soles.


Ver fantasmas.

AHUYENTAR A LOS FANTASMAS (Reflexión)

Durante años Hitoshi intentó - inútilmente - despertar el amor de aquella a quien consideraba ser la mujer de su vida. Pero el destino es irónico: el mismo día que ella lo aceptó como futuro marido, también descubrió que tenía una enfermedad incurable y le quedaba poco tiempo de vida.
Seis meses después, ya a punto de morir, ella le pidió:
- Quiero que me prometas una cosa: que jamás te volverás a enamorar. Si lo haces, volveré todas las noches para espantarte.
Y cerró los ojos para siempre. Durante muchos meses, Hitoshi evitó aproximarse a otras mujeres, pero el destino continuó irónico, y él desucbrió un nuevo amor. Cuando se preparaba para casarse, el fantasma de su ex amada cumplió su promesa y apareció.- Me estás traicionando - le dijo.
- Durante años te entregué mi corazón y tú no me correspondías -respondió Hitoshi - ¿No crees que merezco una segunda oportunidad de ser feliz?.
Pero el fantasma de la ex amada no quiso saber disculpas, y todas las noches venía para asustarlo. Contaba con todo detalle lo que había sucedido durante el día, las palabras de amor que él había dicho a su novia, los besos y abrazos que se habían intercambiado.
Hitoshi ya no podía dormir, así que fué a buscar al maestro zen Bashó.
- Es un fantasma muy listo - comentó Bashó.
- ¡Ella sabe todo, hasta los menores detalles! Y ya está acabando con mi noviazgo, porque no consigo dormir y en los momentos de intimidad con mi amada me siento muy inhibido.
- Vamos a alejar este fantasma - garantizó Bashó.

Aquella noche cuando el fantasma retornó, Hitoshi lo abordó antes de que dijera la primera frase.
- Eres un fantasma tan sabio, que haremos un trato. Como me vigilas todo el tiempo, te voy a preguntar algo que hice hoy: si aciertas abandono a mi novia y nunca más tendré mujer. Si te equivocas, has de prometer que no volverás a aparecer, so pena de ser condenado por los dioses a vagar para siempre en la oscuridad.
- De acuerdo - respondió el fantasma, confiada.
- Esta tarde estaba en el almacén y en un determinado momento cogí un puñado de granos de trigo de dentro de un saco.
- Sí, lo ví - dijo el fantasma.
- La pregunta es la siguiente: ¿cuántos granos de trigo tenía en mi mano?.

El fantasma en ese instante comprendió que no conseguiría jamás responder la pregunta. Y para evitar ser perseguido por los dioses en la oscuridad eterna, decidió desaparecer para siempre.

Dos días después Hitoshi fue hasta la casa del maestro zen.
- Vine a darle las gracias.
- Aprovecha para aprender las lecciones que hacen parte de esta experiencia - respondió Bashó.
"En primer lugar, aquel espíritu volvía siempre porque tenías miedo. Si quieres alejar una maldición, no le des la menor importancia."
"Segundo: el fantasma sacaba provecho de tu sensación de culpa: cuando nos sentimos culpables, siempre deseamos - inconscientemente - el castigo."
"Y, finalmente: nadie que realmente te amara te obligaría a hacer ese tipo de promesa. Si quieres entender el amor, aprende la libertad."

PAULO COELHO

sábado, 2 de junio de 2012

Tu sabes.

Sí, no es tu foto, pero estoy segura que quien te vió de pequeñ@, sabe que tu hacías a veces la misma sonrisa. Hoy es un buen día para recuperar hábitos olvidados, sonrie sin pudor, vaaaaa, que no te de vergüenza, sonrie y de vez en cuando hasta puede que se te quede pegada la sonrisa.

Me encanta ver la gente sonriendo, no hay sonrisa fea, eso no existe.

viernes, 1 de junio de 2012

Desgaste

A veces tenemos relaciones con personas que te ofrecen esto, DESGASTE. Cuando eso ocurra, revisa qué quieres, qué buscas de esa relación, por qué la alimentas y para conseguir qué. Después piensa en cómo lo consigues, si es que lo consigues...y parate a pensar si eso es lo que quieres. Preguntate si lo que intimamente buscas sacar de esa persona, es lo que te gustaría que te sacaran a ti. Si pusiesen un altavoz a lo que le esperas de una determinada persona, y ella lo oyese, qué pensaría...
Tienes lo que mereces? Mereces lo que tienes?